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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Laudato Si y el Ocaso de la Edad Moderna (I)

Quienes hayan leído la última encíclica del Papa, habrán caído en la cuenta que cita a Romano Guardini en cinco de sus números 105, 108, 115, 203 y 219. Lo curioso de todo ello es que siempre se cita la misma obra El ocaso de la Edad Moderna. Si a esto añadimos el dato que Jorge Bergoglio realizó una estancia en Alemania en 1986 para realizar un tesis en Romano Guardini, pronto surgirá en nosotros el interés por el alcance de la influencia de nuestro autor en el Papa actual. Sobre ello estoy trabajando en un artículo. Por el momento comentaré aquí los textos de Guardini que aparecen en la Laudato Si. 
 
Los tres primeros números pertenecen al capítulo de la encíclica titulado La raíz humana de la crisis ecológica. Los números 203 y 219 están al inicio y en el desarrollo del capítulo Educación y espiritualidad ecológica. Como podemos ver ambos capítulos tienen un marcado carácter antropológico, sea porque se intenta evidenciar qué factores en la concepción moderna y contemporánea del hombre están a la base de la crisis ecológica sobre la que se centra la encíclica, sea también porque a la hora de proponer soluciones se recurra a la educación, intentando recuperar la dimensión religiosa o espiritual en la contemplación de la naturaleza (espiritualidad ecológica).  

El número 105 
En este número se cita tres veces a Romano Guardini, siempre a la misma obra y podemos decir que también a una misma página, por lo menos en la edición española que el autor de este escrito ha usado. Se cita a continuación un texto amplio donde resalto las partes que aparecen en la encíclica:
 “El hombre de la Edad Moderna opina que todo incremento del poder constituye sin más un progreso, un aumento de seguridad, de utilidad de bienestar, de energía vital, de plenitud de valores. (...) Ahora bien, un análisis más riguroso pone de manifiesto que en el transcurso de la Edad Moderna el poder sobre lo existente, tanto cosas como hombres, crece ciertamente en proporciones cada vez más gigantescas, en tanto que el sentimiento de responsabilidad, la pureza de la conciencia , la fortaleza del carácter, no van en absoluto al compás de ese incremento; pone de manifiesto que el hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto; más aún que en gran medida incluso falta la conciencia del problema, o bien se limita a ciertos peligros externos, como los han hecho su aparición en la guerra y son discutidos por los medios de comunicación. Esto supone que la posibilidad de que le hombre utilice mal el poder crece constantemente. Como aún no existe una ética eficaz del uso del poder, la tendencia a considerar este uso como un proceso natural, no sometido a norma alguna reguladora de la libertad, sino únicamente a los supuestos imperativos de la utilidad y de la seguridad, es cada vez mayor” (El ocaso de la Edad Moderna, en Obras Vol. 1,  Ediciones cristiandad Madrid, 1981, 94)  
 Ciertamente, nos encontramos frente a una de las ideas centrales del pensamiento de Guardini, sobre la que ya hemos hablado en este blog. La técnica y el poder que ella ha traído han crecido sin el apoyo necesario de una ética que la norme y la guíe. Por ello, el hombre del siglo XXI no está preparado para el enorme poder que tiene en sus manos, ni tampoco tiene conciencia del enorme peligro en el que se encuentra. Desafortunadamente, el uso desmedido del poder técnico tiene ya sus consecuencias en el ámbito ecológico, como también en el bélico y en las ciencias médicas. La bioética ha sido una respuesta tímida a esta ética del poder tan necesaria. 

El número 108 
En este número el Papa Francisco a partir de un texto de Guardini nnos revela una aspecto más profundo que se esconde tras la técnica. La técnica trae bienestar, pero sobre todo está orientada al poder y dominio del mundo y de los hombres.  El texto citado también está extractado de El ocaso de la Edad Moderna. Como arriba, resaltamos las líneas que aparecen en la encíclica:
 "La Edad Moderna gustaba justificar las medidas de la técnica por su utilidad para el bienestar del hombre. Así encubría los estragos que ocasionaba la falta de escrúpulos de la misma. Yo creo que el futuro hablará de otro modo. El hombre que posee la técnica, sabe que, en el fondo, ésta no se dirige ni a la utilidad ni al bienestar, sino al dominio; el dominio, en el sentido más extremo de la palabra, y que está hallando su expresión, en una nueva estructura del mundo. El hombre intenta controlar tanto los elementos de la naturaleza como los de la existencia humana. Ello supone posibilidades incalculables de acción positiva, pero también de destrucción, sobre todo en aquellos aspectos en que entra en juego el ser humano, que se encontrará mucho menos firme y seguro de sí de lo que generalmente se piensa”(El ocaso de la Edad Moderna, 74).
 El dominio que proporciona la técnica es neutro. El uso de ese dominio, que no está suficientmente guiado y ordenado por una ética, puede llevar a la manipulación y explotación de las personas y de la naturaleza. Y esta es una de las raíces del problema ecológico que se afonta en la encíclica. 

En próximas entradas comentarios los textos que usa el Papa de Romano Guardini en esta encíclica.


 

jueves, 15 de octubre de 2015

Diccionario sobre Romano Guardini

Recientemente se ha publicado en España el volumen Romano Guardini. Diccionario de un humanista eminente (Editorial Horizonte, Logroño, 2014) de Pedro Jesús Lasanta. No he podido evitar la tentación de hacerme con este libro y de comentar su contenido en el blog. 

En sentido estricto no nos encontramos ante un diccinario. Más bien, la obra de D. Pedro Jesús Lasanta se encuentra género medio situado entre una antología y un diccionario. Antología porque se recogen exactamente 1886 referencias textuales de mayor o menor amplitud organizadas y estructuradas a modo de diccionario. Es decir, sobre un determinado vocablo, pongamos "encuentro", se citan textos de diveras obras de Guardini donde viene explicado qué es el encuentro o elementos relacionados con él. 

El trabajo realizado es ingente y por ello, debemos felicitar al autor y agradecer esta labor. Ahora bien, tiene sus límites que conviene señalar. Las obras de Guardini consultadas son ediciones españolas casi siempre. Hemos de reconocer que D. Pedro Jesús Lasanta hace uso de algunas traducciones italianas. Hasta cierto punto es comprensible por dos motivos. Algunas de las obras de Guardini no se encuentran traducidas al castellano, por ejemplo, Persona e libertà. Saggi di formazione della teoria pedagogica. Obra que yo mismo desconocía y no sé si recoge ensayos o cartas traducidas al castellano. Otras obras citadas en italiano son por ejemplo las Cartas del Lago de Como, cuya edición castellana de 1955 por editorial Dinor era realmente complicado de conseguir hasta su reedición por EUNSA el pasado año. Esto sucede con varias obras de Guardini donde se refiere la edición italiana (Ansia per l'uomo, Miracoli e Segni, etc.) , aunque el texto citado está en castellano traducido creo por el mismo autor.


Un último rasgo de esta obra sea quizás su carácter más bien consultivo. Puede orientar a investigadores, pero la lectura seguida de los párrafos seleccionados fuera del contexto en que fueron escritos puede resultar un poco árida. Sin embargo, un investigador no sólo valorará el texto, indagará y acudirá a la referencia y le puede ser de gran ayuda en su estudio.






viernes, 2 de octubre de 2015

Obras de Romano Guardini

Siempre he querido que este blog fuera un lugar de encuentro entre quienes estudian, leen o simplemente tienen un interés general sobre la figura y obra de Romano Guardini. En parte lo ha sido, porque en la trastienda del blog se van recibiendo mails que comentan algunas entradas o me preguntan cuestiones relativas a nuestro pensador y sus libros. La semana pasada llegó un desde Argentina, que entre otras cosas decía así: 
"Te saludo desde Buenos Aires, Argentina. Soy un fiel lector de Romano Guardini y quisiera saber si existe un racconto de los libros escritos por él. Algún lugar donde poder cotejar qué libros me faltan de él y luego saber dónde puedo conseguirlos. En fin te saludo desde el otro lado del mar con un deseo de prosperidad. Que Jesús te siga bendiciendo en tu labor."
Antes de responder quisiera centrar y limitar la pregunta que me hace el lector al ámbito de las obras de Guardini en lengua castellana. En este sentido hay que decir que no están traducidas todas las obras. Se está haciendo una traducción ordenada y sistemática al italiano por la editorial Morcelliana de la Opera Omnia de Romano Guardini . En el ámbito de la lengua castellana no tenemos esa suerte. Sus obras han sido publicadas por varias editoriales españolas y argentinas fundamentalmente.

Un primer modo de acceder a las obras de Romano Guardini traducidas al español sería consultar la obra de Don Alfonso López Quintás Romano Guardini Maestro de vida (Madrid, Palabra, 1998).  De este libro hemos hablado en este blog. Al final del mismo (páginas   393 - 408) se encuentra un elenco de todas las obras de Romano Guardini clasificadas por tema y cronológicamente. Don Alfonso ha cuidado de señalar la traducción al español si existiera. Esta es una primera fuente. Ahora bien, desde 1998 hasta la actualidad se han reeditado numerosas obras de Romano Guardini. Por ello, ofrezco un elenco de volúmenes de nuestro autor de reciente publicación o reedición. 

Mundo y persona, Madrid, Encuentro, 2014 (Reedición). 
El comienzo de todas las cosas. Meditaciones sobre el Génesis cap. 1-3, Desclée De Brouwer, Bilbao, 2014.
La sabiduría de los Salmos,  Desclée De Brouwer, Bilbao 2014.
Cartas del Lago de Como, EUNSA, Pamplona 2013.  
La conversión de Aurelio Agustín, Desclée De Brouwer, Bilbao 2013.
Tres escritos sobre la universidad, EUNSA, Pamplona 2012. 
Las Etapas de la Vida, Palabra, Madrid 2012 (6ª edición).
Introducción a la vida de oración, Palabra Madrid 2012 (3ª edición).
Escritos Políticos, Editorial Palabra, Madrid 2011. 
Paisaje de la Eternidad, Editorial Monte Carmelo, Burgos 2011. 
Ética. Lecciones en la universidad de Munich, BAC, Madrid 2010 (hay una edición previa del 2000). La existencia del cristiano, BAC, Madrid 2010 (Reedición).
Orar con el Viacrucis de Nuestro Señor y Salvador, Desclée De Brouwer, Bilbao 2009. 
Orar con el Rosario de nuestra Señora, Desclée De Brouwer, Bilbao 2008.
El espíritu del Dios viviente, Belacqua, Barcelona, 2005.
La experiencia cristiana de la fe, Belacqua, Barcelona, 2005.


Pero para conseguir un elenco total de las obras traducidas de Romano Guardini al castellano habría que consultar las librerías de segunda mano on-line como iberlibro.com o similares. Muchas obras de Romano Guardini fueron traducidas en los años  cincuenta y sesenta en España y Argentina y no se han vuelto a reeditar. Allí se pueden encontrar. Yo he comprado a menudo por este medio.

Finalmente aconsejo consultar los catálogos en internet de las siguientes editoriales: BAC, Encuentro, Ediciones Cristiandad, Palabra, Desclée de Brouwer, EUNSA en España. En Argentina consultaría la editorial y librería en Agape. Hay libros de Guardini editados en los años 80 del siglo pasado por editorial Lumen (Libertad, gracia y destino por ejemplo) y también tengo libros dde los cincuenta de Romano Guardini publilcados por la Editorial EMECÉ (Pascal o el drama de la conciencia humana) de ese mismo país. 

Añadir leyenda
Espero haber orientado  la búsqueda de las obras de Guardini a este lector. Nuestra próxima entrada versará sobre un libro de reciente publicación en castellano que acabo de comprar y quisera brevemente reseñar. Se trata de un diccionario sobre Romano Guardini.

lunes, 21 de septiembre de 2015

El sentido religioso del trabajo

Estoy preparando estos días una breve ponencia para el Congreso Internacional que sobre Guardini se celebrará el 4 y 5 de noviembre en Roma. El concepto de existencia en Libertad, Gracia y Destino es el tema que me han encomendado. En esta tesitura me he encontrado, al final de la segunda parte de este libro, un apéndice sobre el trabajo. Allí se explica muy bien el sentido religioso del trabajo y cómo éste protege al hombre. Así mismo, se hace ver como el secularismo de los últimos siglos ha convertido el trabajo, como en la antigüedad, en una nueva forma de esclavitud.

Efectivamente, en el mundo antiguo el trabajo era propio de esclavos. El hombre antiguo, escribe Guardini, "aborrece el trabajo y lo reserva a esclavos; él lleva  la política y la guerra, vive para su formación y goce." (Libertad, Gracia y Destino, Lumen, Buenos Aires, 1987, 140). El cristianismo de algún modo dignifica el trabajo de dos modos: suprimiendo la diferencia entre esclavos y hombres libres por un lado, y por otro lado considerando el trabajo como tarea encomendada al hombre por Dios, que debe realizar bajo su ley y con responsabilidad. El hombre medieval realizará su labor bajo estos parámetros. Pero a partir del Renacimiento y de la Modernidad la cultura no sólo se desarrolla al margen del Dios cristiano sino que se hace agnóstica cuando no atea. De este modo se pierde el sentido religioso de las cosas, y entre ellas, se seculariza el trabajo.  La revolución científica y técnica, ambas tan prometedoras para el bien de la humanidad, nacen y se desarrollan en este ámbito secularista sin norma ni límites, y por ello en algún momento el hombre ha temido sucumbir ante ellas.

Recuperar pues, el sentido religioso del trabajo, es importante para proteger al hombre mismo. Y para ello, lo primero es redescubrirlo. Escribe Guardini, "(...) La semejanza del hombre con Dios consiste en su capacidad de dominar sobre el mundo, pues Dios es el Señor Absoluto; y el trabajo es el conjunto de actividades en el cultivo, manejo y la organización del mundo con que el hombre ejerce su señorío. Por eso sólo conserva su sentido cuando el que trabaja lo hace bajo la obediencia del Señor Supremo" (Libertad, Gracia y Destino, 139).  Recuperar el sentido religioso del trabajo debe hacerse en primer lugar por un sentido de justicia, de dar a cada uno lo que le corresponde, es decir, de ofrecer a Dios lo que de suyo le pertenece por ser quién es, el creador. Esto beneficia al hombre, pues al recuperar Dios sus derechos sobre el trabajo el hombre también recuperar los suyos (por ejemplo, el descanso dominical). En segundo lugar, porque la configuración del trabajo a partir de la Modernidad ha disuelto al hombre en el trabajo, copando su vida y quedando absorvido en él. Ya no se trabaja para vivir sino se vive para trabajar.

El mismo descanso sería también un medio óptimo para recuperar el sentido religioso del trabajo. Pero al igual que el trabajo, el descanso ha perdido su sentido religioso. El descanso, ya no es contacto con lo eterno, lo espiritual, aquello en lo que de verdad puede reposar el alma humana.  Con la secularización del trabajo "(...) al mismo tiempo olvida el hombre todos estos actos y actitudes, que llamaríamos con un nombre genérico contemplativas: la capacidad, no sólo de reposar después del trabajo, sino de vivir el reposo; la posibilidad de vivir sin proyectos; la comunicación con el mundo de la interioridad, de lo sublime y eterno" (Libertad, Gracia y Destino, 143).

Sin el sentido religioso en el trabajo y en el descanso lo que queda en la vida del hombre es el vacío: trabajar mecánicamente y divertirse impulsivamente. Esto quizás es lo que refleja el siguiente texto de Guardini con el que terminamos: "Ahora está entregado por completo al trabajo, pues ¿qué podra hacer si no trabaja? Solo le queda gozar, y esto también sin protección superior, entregado y a la fuerza. Trabajar y buscar el placer; si no hace esto se abre al vacío interior" (Libertad, Gracia y Destino, 143).